La alegría de la mudanza al renovado hogar

Cuando el hombre dice que su felicidad no tiene fin, podemos decir que no es lo mismo esta felicidad que la felicidad eterna. Al contrario de la eterna felicidad está el sufrimiento eterno, un sentimiento en el cual se zambullen no pocos, del cual no ven una salida.

El sufrimiento, la dignidad perdida, la desconfianza, pero también una esperanza que no se apaga se han transformado en la bendita cruz con la cual se habían revestido Vesna y Goran. Fue suficiente el sueño de una noche en el nuevo hogar para que resplandezca una nueva vida por la mañana.

Ahora es cuando comprendo en su totalidad el nombre de este proyecto: “Belén en Lupoglav”. Así como en Belén, un pesebre humilde se había transformado en el único refugio de nuestra salvación. La Sabiduría Eterna se había rebajado tanto, que su refugio lo había buscado allí donde fue deseada, y no en la magnificencia del materialismo.

Verdaderamente se ha hecho lo básico, pero más que suficiente por manos de más de 50 voluntarios, durante más de 1300 horas de trabajo voluntario, en las cuales han quedado impreso un sello imborrable de almas y corazones alegres, llenos de dignidad humana. ¡Qué grande es Dios!

Vesna y Goran repartían generosamente sus sonrisas y agradecimientos a todos aquéllos que prestaron su ayuda, pero más que nada agradecían a sus familias. Como si su gemido “ayuda a mi poca fe” hubiera revivido.

Nosotros no somos conscientes de todo lo que tenemos, y a veces lo que tenemos nos representa una carga en nuestra vida terrenal. ¡Liberémonos de la carga porque nuestro tiempo es corto!

Les deseamos una FELÍZ NAVIDAD a todos aquéllos que en estos momento están leyendo nuestro texto y se preguntan cómo ser parte de ésto: Simplemente, comenzar de nuevo. Voluntarios: los esperamos, una gotita del sudor de su trabajo se transformará en un futuro mejor de alguien más.

La cosecha es abundante pero los trabajadores son pocos, por eso la persona que sienta el llamado a participar siempre puede escribirnos. ¡La calidez del amor familiar brilla sobre una familia más, ¡les deseo una felíz Navidad y un Año Nuevo con abundancia de regalos!

El regalo más grande es el dar, regálalo a alguien que no conozcas. En el hogar de nuestra querida familia Senicnjak no hace falta nada más. ¡Que Dios los bendiga!

Zeljko Beslic

{lang hr}Kako bi vam omogućili bolje korisničko iskustvo, ova stranica pohranjuje kolačiće (cookies). Nastavkom pregledavanja stranice slažete se sa korištenjem kolačića.{/lang}{lang en}This site uses cookies. By continuing to browse the site you are agreeing to our use of cookies.{/lang}{lang es}Este sitio utiliza cookies. Al continuar navegar por el sitio, usted acepta el uso de cookies.{/lang}